El anverso y el reverso, ambos bordeados, muestran dos escenas religiosas. En el anverso aparece Cristo en la cruz entre la Virgen María, en el dextro, y San Juan, en el siniestro, ambos desnudos y de pie. La esbelta cruz, con dos ángulos hundidos en el suelo por una línea horizontal, ocupa toda la altura. Su ancho tímpano es horizontal. El crucificado, que lleva un perizonium atado a la cadera izquierda, dobla las piernas hacia el dextro. En el reverso, dos líneas de grosor desigual marcan un plano horizontal bajo el que se representan formas difíciles de identificar. Encima hay un cáliz con una falsa copa coronada por una hostia crucificada rodeada de una gloria. Dos ángeles adoran el Santísimo Sacramento. En el lado diestro, el ángel está arrodillado de perfil, junta las manos y levanta la cabeza. A popa, el ángel adopta una actitud más animada, con las manos abiertas y las rodillas semiflexionadas. Esta medalla puede lucirse en forma de aspa con broche. En este caso, su asociación con perlas negras (¿vidrio?) y una cuenta de hueso en forma de calavera sugiere que estaba unida al extremo de un rosario.