Escultura en bulto redondo, de tamaño inferior al natural. Le faltan la cabeza y el brazo derecho, y las piernas están rotas por las rodillas. La divinidad está representada de pie, con la pierna derecha ligeramente flexionada, en la clásica postura de balanceo. El busto está desnudo y el borde del drapeado que cubre las piernas acentúa el movimiento de la pelvis. El brazo izquierdo está a un lado del cuerpo, ligeramente arqueado, y la mano sostiene una planta de tallo recto apoyada en el hombro. La planta tiene pequeñas hojas alternas con las puntas caídas. La prenda, sujeta firmemente sobre el antebrazo y retenida por el atributo natural, forma pliegues sueltos y curvos a partir de la cadera, dejando al descubierto parte del pubis y la parte superior del muslo derecho. El tejido forma pliegues longitudinales en el lado de la pierna de apoyo y se curva hacia arriba sobre el muslo derecho, revelando la silueta. Recogido hacia atrás, el drapeado reaparece en el hombro, donde hace unos pliegues sobre los que se apoya la punta de la planta. En el lado derecho, a la altura del muslo, hay una especie de "espiga". El modelado tiene una línea firme y flexible. El cuerpo joven y esbelto tiene todos los encantos del de una Venus o una Ninfa. Esta escultura, de la que se puede admirar la maestría de ejecución y el clasicismo griego, data probablemente no antes del siglo II (M.-A. Widehen, 2015).